Tu Cuerpo Necesita Mas que Ejercicio

Cuando pensamos en estar saludables, una de las primeras cosas que viene a nuestra mente es hacer ejercicio.

Ir al gimnasio. Caminar. Correr. Tomar una clase. Levantar pesas.

Y sí, mover nuestro cuerpo es una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestra salud. Como entrenadora, podría pasar horas hablando de los beneficios del ejercicio y, especialmente, del entrenamiento de fuerza.

Pero también he aprendido algo importante:

Puedes hacer ejercicio todos los días y aun así no estar cuidando realmente de tu cuerpo.

Nuestro cuerpo no funciona por partes. El entrenamiento, la alimentación, el sueño, el estrés, el descanso e incluso nuestras relaciones están conectados. Cuando una de esas áreas lleva mucho tiempo descuidada, tarde o temprano las demás también pueden sentirse.

El ejercicio es una pieza, no todo el rompecabezas

A veces creemos que una hora en el gimnasio puede compensar todo lo demás.

Dormimos poco, pasamos gran parte del día sentados, comemos a la carrera, vivimos bajo estrés constante… pero entrenamos, así que sentimos que estamos haciendo nuestra parte.

Y claro que ese entrenamiento cuenta.

Pero nuestro cuerpo también necesita recursos para responder a ese ejercicio.

Cuando entrenamos estamos creando un estímulo. El cuerpo tiene que recuperarse de ese estímulo para adaptarse y fortalecerse.

Por eso entrenar más no siempre significa obtener mejores resultados.

También necesitamos recuperarnos.

Dormir no es tiempo perdido

El sueño suele ser una de las primeras cosas que sacrificamos cuando la vida se llena de responsabilidades.

“Ya dormiré el fin de semana.”

“Con cinco horas funciono perfectamente.”

“Necesito levantarme más temprano para entrenar.”

 

Pero dormir no es simplemente apagar el cuerpo durante unas horas.

Mientras dormimos ocurren procesos importantes relacionados con la recuperación física, la función cerebral, el sistema inmunológico y la regulación de diferentes hormonas.

Además, cuando dormimos poco es común sentir menos energía, más hambre y menos ganas de movernos.

Por eso, si para poder hacer ejercicio constantemente estás sacrificando tu sueño, quizá valga la pena revisar el plan.

A veces cuidar tu salud significa entrenar.

 

Y otras veces significa dormir.

Tu cuerpo también necesita alimento

Otro error que veo con frecuencia es querer hacer mucho ejercicio mientras intentamos comer lo menos posible.

Nuestro cuerpo necesita energía.

Necesita proteína para mantener y reparar tejidos, carbohidratos para proporcionar energía, grasas que participan en múltiples funciones del organismo, además de vitaminas, minerales, fibra y agua.

Comer saludablemente no significa comer perfectamente.

Tampoco significa eliminar todos los alimentos que disfrutamos.

Significa que, la mayor parte del tiempo, nuestra alimentación proporciona al cuerpo lo que necesita para funcionar, moverse y recuperarse.

La comida no debería ser algo que tenemos que “ganarnos” haciendo ejercicio.

Y el ejercicio tampoco debería utilizarse como castigo por haber comido.

Ambos deberían formar parte del cuidado de nuestro cuerpo.

El estrés también cuenta

No podemos eliminar todo el estrés de nuestra vida.

El trabajo, las responsabilidades familiares, las preocupaciones económicas, las enfermedades y muchas otras situaciones forman parte de ser humanos.

Incluso el ejercicio es una forma de estrés físico, aunque sea un estrés beneficioso cuando existe una recuperación adecuada.

El problema aparece cuando vivimos durante largos periodos sintiendo que nunca podemos bajar el ritmo.

No necesitamos vivir obsesionados con nuestro cortisol ni culpar al estrés de cada problema de salud. Pero sí necesitamos reconocer cuándo nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan recuperación.

A veces eso puede significar caminar, respirar unos minutos, pasar tiempo haciendo algo que disfrutamos, poner límites o simplemente permitirnos no estar haciendo algo productivo todo el tiempo.

Descansar también forma parte del progreso

Esta es una de las cosas que más cuesta aceptar a quienes disfrutan mucho entrenar.

Pensamos que, si cuatro días de ejercicio son buenos, siete deben ser mejores.

Pero nuestro cuerpo necesita descanso.

Eso no significa necesariamente pasar todo el día en el sofá. Un día de recuperación puede incluir caminar, hacer movilidad, jugar con nuestros hijos, trabajar en el jardín o simplemente realizar nuestras actividades normales.

También puede significar no hacer absolutamente nada.

Y está bien.

Descansar no significa que estés perdiendo progreso.

El descanso es parte del proceso que permite que ese progreso ocurra.

Y hay otra parte de nuestra salud de la que hablamos muy poco

Las personas.

Podemos tener una excelente alimentación y una rutina perfecta de ejercicio, pero seguimos siendo seres sociales.

Necesitamos sentirnos acompañados, escuchados y conectados.

Pasar tiempo con amigos, hablar con alguien que queremos, pertenecer a una comunidad, reírnos, abrazarnos o compartir una comida también puede formar parte de una vida saludable.

Y esto me parece importante porque algunas veces convertimos la búsqueda de salud en otra lista de obligaciones.

Entrenar.

Preparar comida.

Tomar suplementos.

Cumplir pasos.

Dormir determinado número de horas.

Todo medido por un reloj o una aplicación.

Y podemos terminar tan preocupados por “hacer todo bien” que olvidamos disfrutar nuestra vida.

Tal vez necesitamos ampliar nuestra definición de salud

Cuidarnos no consiste únicamente en cómo se ve nuestro cuerpo.

También importa cómo funciona.

Cómo dormimos.

Cómo nos alimentamos.

Cómo nos recuperamos.

Cómo manejamos las temporadas difíciles.

Cómo nos relacionamos con otras personas.

Y, sobre todo, cómo todo eso nos permite vivir.

No necesitas hacer todas estas cosas perfectamente. Nadie lo hace.

Tal vez hoy necesitas moverte un poco más.

Tal vez necesitas comer mejor.

Tal vez necesitas dejar el teléfono y acostarte más temprano.

O quizá necesitas llamar a una amiga, descansar y reírte un rato.

El ejercicio es una herramienta extraordinaria para cuidar nuestra salud, pero no es la única.

Nuestro cuerpo necesita movimiento.

Pero también necesita alimento, sueño, recuperación, descanso y conexión.

Porque al final, estar saludable no debería convertirse en otro trabajo de tiempo completo.

Debería ayudarnos a tener la energía, la fuerza y la capacidad para disfrutar la vida que estamos tratando de cuidar.

Aida Rice

Aida Rice es entrenadora personal certificada y especialista en nutrición, apasionada por ayudar a las mujeres a construir una relación más saludable con su cuerpo desde un enfoque integral. Originaria de Aguascalientes, México, reside en Georgia desde hace más de dos décadas, donde ha dedicado su carrera al bienestar físico y emocional de la comunidad hispana.

Con más de una década de experiencia en fitness y educación en salud, Aida continúa especializándose en entrenamiento para mujeres durante la perimenopausia y la menopausia, integrando evidencia científica, nutrición y entrenamiento de fuerza adaptado a cada etapa de la vida. Su filosofía se basa en crear hábitos sostenibles, alejándose de las dietas extremas y promoviendo cambios pequeños que generen bienestar a largo plazo.

Su misión es empoderar a las mujeres para que comprendan mejor su cuerpo, recuperen su energía y descubran que la salud va mucho más allá de la apariencia física.

https://www.excelfitnesstraining.com
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