Temporada de Libra: primero encuentro mi centro, luego encuentro al otro
La temporada de Libra, que generalmente transcurre del 22 o 23 de septiembre al 22 o 23 de octubre, nos invita a explorar el equilibrio, las relaciones y nuestra manera de encontrarnos con los demás. Libra está representado por la balanza. Pero antes de buscar equilibrio con el otro, podemos comenzar con una pregunta más íntima: ¿Cómo está mi balanza interna?
Muchas veces entramos en nuestras relaciones esperando encontrar afuera aquello que todavía no hemos reconocido dentro: seguridad, amor, aprobación, paz, atención o validación. Y cuando el otro no responde como esperamos, reaccionamos. Aquí es donde la meditación se convierte en una herramienta poderosa para trabajar con la energía simbólica de Libra.
Meditar nos invita a detenernos antes de reaccionar. Respiramos, observamos y sentimos.
¿Qué está sucediendo dentro de mí? ¿Qué emoción se está moviendo? ¿Qué necesito en este momento? ¿Qué parte de mí está buscando algo en el otro?
En vez de comenzar mirando hacia afuera, regresamos hacia adentro.
Primero yo, después el encuentro
Libra se asocia simbólicamente con la Casa 7, la casa del otro, de las relaciones, las asociaciones y los vínculos.
Pero frente a la Casa 7 se encuentra la Casa 1, el territorio del yo.
Ahí encontramos un eje fundamental:
· Yo y tú.
· Mi mundo y tu mundo.
· Mis necesidades y tus necesidades.
· Dar y recibir.
· Escucharme y escucharte.
Para encontrar verdaderamente al otro, primero necesito saber dónde estoy yo.
Cuando encuentro mi centro, ya no necesito desaparecer dentro de la relación para crear armonía. Puedo escuchar sin silenciarme. Puedo amar sin abandonarme. Puedo dar sin vaciarme. Puedo poner límites sin cerrar mi corazón.
La meditación como regreso al centro
La práctica de meditación nos ayuda a crear un espacio entre sentir y reaccionar. Cuando algo en una relación nos mueve, podemos practicar:
Siento. Respiro. Observo. Regreso a mí. Y después respondo.
El equilibrio de Libra no significa que nada nos afecte. Tampoco significa permanecer siempre en calma. Significa aprender a regresar a nuestro centro cada vez que la balanza se mueve. Y desde ese lugar podemos mirar nuevamente al otro, no solamente como alguien que debe satisfacer nuestras necesidades, sino como un espejo que también puede ayudarnos a conocernos. Primero encuentro mi centro. Después puedo encontrarte a ti. Y quizás ahí comienza una relación más consciente.
Hacia finales de octubre, cuando entramos en la temporada de Escorpio, este trabajo puede llevarnos simbólicamente hacia un nivel más profundo: intimidad, vulnerabilidad, confianza y transformación, temas tradicionalmente relacionados con la Casa 8.
Pero antes de entrar en esa profundidad, Libra nos deja una práctica esencial: aprender a estar conmigo para poder estar contigo.
Este octubre te invito a nuestro Reto de Meditación, donde exploraremos las relaciones a través de nuestra práctica. Trabajaremos en regresar a nuestro centro, observar nuestra balanza interna y descubrir cómo relacionarnos con los demás desde un lugar más consciente.
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