Elegirme también es amor: cuando crecer requiere decisiones incómodas
Hacer conscientes nuestros patrones es solo el comienzo; la verdadera transformación aparece cuando nos atrevemos a elegir diferente.
En este artículo, Eli Medina reflexiona sobre lo que sucede cuando dejamos de abandonarnos para pertenecer. Poner límites, alejarnos de ciertos espacios o simplemente aprender a decir “déjame pensarlo” pueden ser actos profundos de amor propio. Porque elegirse no significa dejar de amar a los demás, sino recordar que nosotros también somos alguien a quien debemos amar.
Sanar nuestra energía femenina: el arte de aprender a recibir
Aprender a recibir también es amor. 🤍
Recibir no nos hace egoístas. Nos recuerda que también merecemos ser cuidadas, sostenidas y amadas. Cuando dejamos de dar desde el agotamiento y empezamos a recibir con gratitud, todo lo que ofrecemos al mundo nace desde un corazón lleno.